La acción de que estés aquí leyendo este artículo te convierte en ese porcentaje de la humanidad que aun conserva el interés por leer.

En Latinoamérica según un estudio el 57% de personas confesaron que leyeron un libro por motivos de estudios ó profesionales.

Pero lo más grandioso es poder hacerlo.

¿Porqué?

Posees dos ojos en buen estado ó al menos funcionando, entender el idioma, tener el tiempo, el acceso, pero sobre todo eso mágico que lo logro:

La curiosidad.

La UNESCO en un informe expresa que en  Guatemala y Honduras el 10% y 14% de jóvenes  no saben leer y escribir.

El derecho a una educación que te facilite el poder leer enfrentan muchos países en Latinoamérica, considerando los constantes proyectos de alfabetización que se implementan en dichos países.

Surgen muchas razones, pero cual será la razón de que muchas personas que leen no lo hacen y lectores recurrentes no lo siguen haciendo.

Todo se resume en la base de nuestra formación, tenemos claro que el hogar es el primer centro de enseñanza, de ahí no enfrentarnos a los centros de educación. Pero que pasa si en el camino el sistema educativo literalmente “te obliga” a leer, lo convierte en una tortura, ya que representa el que forzosamente tengas que leer, es ahí donde el poder leer se trasforma y nos alejamos  de ese maravilloso mundo, nos enseñan a que debemos leer para aprender, no aprender a leer para la vida y así la causa y efecto, cumple el ciclo donde dejamos de lado leer por beneficio y constante capacitación por decisión propia.

Si en casa nos enseñaron a guardar silencio frente a un libro, en la escuela nos pueden enseñar a gritar frente de un libro.

También es decisión propia dejar morir esa valiosa costumbre, pero llegan  entornos digitales y se sigue desvaneciendo las ganas de leer, porque aprendemos la pereza mental, buscar resúmenes en línea, comernos las tildes, las letras, enviar mensajes de voz, nos frustra leer el argumento bien preparado que nos escriben en una aplicación, preferimos ver un vídeo a leer un articulo, nos volvemos tan básicos, nivel: Meme ó red social.

Es ahí donde nuestra amiga la curiosidad, tiene la valiosa función de darle vida al interés.

Y que más les puede expresar un humano que desde pequeño los libros le buscaron, llegaron a el… La señora Curiosidad se mudo a su cabeza, que fabuloso era ese poder de leer… y en ese entonces su primer impresión fue:

¡Es como tener un televisor en la cabeza!

Los lectores no mueren… se trasforman en zombies buscando que leer, y si no lo encuentran… Créalo, para que despierten a la señora curiosidad que siempre esta esperando ser sorprendida.