Comunicar requiere  un pensamiento estratégico que permita diagnosticar, predecir,  plantear, visualizar un programa integrado de acciones que apoyen los procesos de dirección de las empresas y organizaciones.

En la actualidad, es un imperativo planificar con el fin de organizar y optimizar los recursos humanos y materiales con los que se cuenta, así como los tiempos reales en la ejecución de las actividades que se plantean.

El precio de la innovación pueden ser emociones negativas. Incertidumbre, miedo y angustia son antesala del cambio aprendamos a gestionarlas.

La gestión de la planificación es un camino empedrado de miedo e incertidumbre, donde al inicio nadie deseara seguir ese trayecto, la verdad es que en ciertas situaciones de incertidumbre pueden funcionar mejor los planes estratégicos formados por una serie de  secuencias básicas, en lugar de otros planes más complejos y detallados. De todas formas, las estrategias más simples suelen ser las más difíciles de llevar a cabo en comparación a aquellas más complejas.

“En una sociedad en la que todo comunica,

no gestionar adecuadamente la comunicación de la empresa

supone un riesgo para la organización”.

(Big Galicia, Manuales Prácticos de la Pyme)